1989, ese año nací yo. La generación de los videojuegos, de internet (¿?), de ver a la Real en Champions y en Segunda a la vez… no sé de que cosas más.
Ayer leía en el blog de MIK sobra las Generaciones Baby Boom, he leido y oido hablar mucho sobre nosotros, he participado en diferentes actividades y reflexionado sobre nosotros.
Creo que desde siempre me ha interesado y parecido importante la participación de los jóvenes en “sitios de mayores”, es decir, en empresas, ikastola/universidades (que también son empresas) y en actividades sociales o públicas. Supongo que por eso me he ganado la fama de salsero. Pero decir verdad, no sé si los análisis hechos sobre todo esto coincide con lo que he visto a mi alrededor.
Son más rápidos, más listos y más sociables. Conocen las reglas del marketing, leen la prensa como periodistas, miran películas como directores de cine y analizan anuncios como verdaderos publicistas.
Comenta la sinopsis del libro “Generación Einstein” (tengo ganas de leerlo, por cierto)
No le asusta la rotación y, si bien los motiva escalar posiciones, no es tanto por lo que representan estatus y poder, sino por lo que implican de reconocimiento y de mayor capacidad de poner en marcha sus iniciativas y seguir sus propios designios.
Comentan Guido Stein y José Ramón Pin (vía MIK)
Me parece que hay un gran contraste con lo que es mi entorno. Un entorno en el que te llaman friki (si, cuánto les gusta esa palabra) por encender el ordenador y echar un vistazo a e-mails, redes sociales, periódicos… antes de entrar a clase. Un entorno en el que están de moda los valores de… de… ¿Qué valores tiene la gente? el quejarse y no proponer mejoras (“ah, no te jode… para algo pago!” dicen), mínimo esfuerzo máximo rendimiento… y lo dejamos ahí, no es plan de ir de bocazas. Se quejan de que no saben lo que les gusta. Pero oye, ¿Te has puesto a hacer algo en serio para saber si realmente te gusta?
Follar y Comprar, eso es lo que está de moda (y no lo digo yo, lo dice un sociólogo inglés de cuyo nombre no me acuerdo en Funky Business). Lo que de verdad está de moda son los símbolos externos del éxito: tener el mejor coche, mucho dinero (si es dinero fácil, mejor), ser un/a ligon/a, tener prestigio, que todo el mundo te adore (claro que el que adora al que hace y quiere eso no creo que se aleje mucho de parecerse a él)… supongo que todos estos no pasan mucho tiempo sólos reflexionando sobre algo, no vaya a ser que les llamen frikis
A todo esto le sumamos el proceso de educación Bolognia, al que a todo el mundo le tiene miedo. Trabajos en grupo=que trabaje el más trabajador/¿tonto?. Claro, no vaya a ser que no tengan tiempo de juntarse toda la tarde a criticar al vecino presumiendo de haberse comprado la prenda más cara y moderna.
Bueno, que me estoy pasando un poco. Lo que todavía sigo sin entender es por qué tengo la inquietud de analizar estas cosas. Claro que a mí me afecta, pero el problema no lo tengo yo, ¿no? ¿o sí? ¿soy yo el primer hipócrita? Perdonen si he hablado en tercera persona y ha sonado arrogante, pero sinceramente, intento no actuar así. Aunque si hemos de confesar todo, en ciertas situaciones uno se deja arrastrar.
P.D: si has leído ésto y no estás de acuerdo, puedes ponerme a parir. O símplemente, escribe tu opinión
Por enésima vez intento empezar de cero con un blog. No sé a qué aspiro con el blog, no busco el objetivo de conseguir X visitas, sino de sentirme agusto con lo que escribo, con lo que hago; algo que todavía no he conseguido.